Los sistemas de lavado de coches funcionan en entornos difíciles, expuestos constantemente al agua, la suciedad y los productos químicos. Para que sigan funcionando con eficacia, es fundamental realizar un mantenimiento adecuado del sistema de aire comprimido. Ahí es donde entran en juego las unidades filtro, regulador, y lubricador (FRL).
Estos componentes de aire garantizan un aire limpio, seco y correctamente presurizado. Factores esenciales para la longevidad y el rendimiento de los equipos neumáticos de los túneles de lavado.

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